Memoria hallada en la arena.
<<Esta desembocadura era la más grande de las tres pero, a medida que
abarloabas, la notabas más pequeña que de costumbre. Y seguramente amainaste
como todo viejo ventarrón, y detuviste el timón para organizar tus penas. Y de
ahí no pudiste más. Te quebraste cuando me viste y mientras una mítica marea
comenzaba a susurrarte aluviones, decidiste levantar tu fotografía más preciada
y besarle hasta las comisuras. Pero ¿Era yo o tu otra mujer a quien besabas ese
día? ¿Era yo aun de joven o era yo en un retrato mórbido a quien besabas? Estoy
segura que a ella la deseabas más y que al besar esa foto me condujiste a tu
cruel destino. ¿Era que te arrepentiste y no te quedó otra más que rezarle a la
Santa cornuda de tu mujer para que por orden divina desencajaras del muelle y
así no poder casarme contigo?
Yo sigo viéndote desde aquí. Veo tu bote encallado
y tu siniestra silueta en pugilato con los fantasmas de tu culpa. Ahí en el fondo,
junto a mis perdigones ¿Será que aún me amas? ¿Será que te acuerdas de mí?>>

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